miércoles, 15 de octubre de 2008

Dibujan niños violencia que los rodea




Preocupa en Senado que niños se asuman como víctimas o como agresores

MÉXICO, D. F.- Los dibujos que pintaron niños de ciudades fronterizas de Morelia, hijos de militares o de policías y niños de la calle, alertaron a legisladores de las comisiones de Atención a Grupos Vulnerables tanto del Senado de la República como de la Cámara de Diputados.

Guillermo Tamborrel, presidente de esa comisión en la Cámara alta, dijo que los dibujos confirman que en México las cosas se están haciendo muy mal.

“Ver los dibujos duele. Lo primero que me causan es dolor, y después, preocupación, porque por un lado el niño es la víctima, pero también el agresor”, expuso.

Lo menos que estamos haciendo es quitándole la tranquilidad a los menores; eso es lo menos malo. Cabe la posibilidad de que estemos generando criminales, advirtió.

Planteó que los programas en las escuelas tendrán que incluir el manejo de estas situaciones violentas. “Si fallamos en proteger a los niños, habremos fallado en lo más importante”, señaló a su vez Angélica Rojas, presidenta de la comisión en la Cámara de Diputados.

“El que más me impresionó fue el de Robot Boy. Las lágrimas del soldado y la bandera sangrando son claras representaciones de lo que sentimos muchos. El crimen termina con la paz y con la vida, pero también ataca a la Patria -el lugar de nuestros padres-, que es referente de seguridad y amor.

“Eso me parece que es un común denominador en los dibujos y como consecuencia de ese ataque se da el sentimiento de vulnerabilidad”, agregó la legisladora.

Como Tamborrel, Angélica Rojas consideró que los niños y niñas son, a la vez, víctimas de la violencia y potenciales duplicadores de la misma.

“Eso, es lo más triste y preocupante desde mi punto de vista”. Los niños y niñas, explicó, son perfectamente conscientes de lo que pasa en su entorno, ante el cual unos se preocupan, proponen y comprometen.

Pero alertó que otros encuentran su modelo de éxito en la ilegalidad y la violencia, ante la tolerancia y, algunas veces, apoyo o complicidad silenciosa, ya sea por miedo o conveniencia, de sus familiares y Vecinos.

“Ante esos hechos y ante la falta de oportunidades y desigualdad social, ven en el narco, el padrote o el judicial corrupto su único modelo de éxito”.

La legisladora recordó que en el 6o Parlamento de las Niñas y los Niños de México que concluyó el pasado viernes 3 de octubre, por primera vez pusieron énfasis en el tema de la inseguridad pública y en cómo les afecta a ellos directamente.

Un tema recurrente, explicó, fue la constante oferta de drogas a que están expuestos en las inmediaciones de sus escuelas.

Por ello, propusieron al Gobierno: “Para mejorar la seguridad en nuestro País es necesario capacitar a todos los policías con ejercicios físicos y educación en valores, que evite la corrupción; aumentarles el sueldo, así como optimizar su equipo de trabajo para que sea mejor que el de los delincuentes”.

También hicieron el siguiente compromiso:

“Nos comprometemos a hablar con otros niños para convencerlos que dejen de ver programas violentos en la televisión, ya sea caricaturas o películas, pues ésos ocasionan que imiten lo malo y sean delincuentes, es decir, engañen a personas, las lastimen o maten”.
Advierte especialista estereotipos

Los dibujos elaborados por niños que viven de cerca la violencia muestran un estereotipo: “Todo acto violento implica el uso de armas y la pérdida de la vida o daños evidentes”, explicó Beatriz Sánchez, psicóloga del Centro Interdisciplinario de Ciencias de la Salud, del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

“Esta concepción en los niños es peligrosa, pues omiten o no tienen elaborado el concepto de violencia en maltrato o abandono”, expuso en entrevista la especialista en evaluación psicológica del niño y del adolescente.

Luego de revisar los dibujos elaborados por niños de Primaria de ciudades fronterizas, por hijos de militares o policías, así como de niños de Ciudad Neza y de uno más que estuvo presente en los ataques de Morelia el 15 de septiembre, Beatriz Sánchez expuso que lo preocupante es que interpretan los hechos como parte de la vida cotidiana.

“Las producciones indican que están conscientes de la situación y que reconocen el contexto en el que ocurren los acontecimientos”.

“Pero lo preocupante no es que tengan tanta claridad para representar los hechos -lo cual indica que los niños están en un nivel de desarrollo cognitivo adecuado-, sino que los interpretan como parte de la vida cotidiana, esto es, que lo asumen como normal, y en esa medida incorporarán estos comportamientos a su hacer cotidiano, esto es, que están adaptándose”, explicó la también docente de la Licenciatura en Psicología en el IPN.

En el caso de uno de los niños de Tijuana, que dibuja unas balas enormes, “presenta elementos de neurosis; es un dibujo cargado de agresividad y caos, donde además hay una magnificación de la realidad”.

La especialista también percibe una identificación de género: “Los hombres son violentos y ningún caso prevé la posibilidad de que las mujeres sean también seres violentos”.

Del dibujo elaborado por la hija de un policía de Nuevo León, expone: “La niña percibe emociones e intenciones tanto en el sujeto de infringe un daño como en el que pretende sancionar al victimario. Tiende al idealismo, al parecer tiene dificultades para comprender su realidad”.

Sobre el dibujo del niño que estuvo presente el 15 de septiembre en la plaza de Morelia durante los ataques con granadas, la psicóloga explicó que tener la oportunidad de usar colores y no hacerlo, “es un indicador de que hubo una perdida para él y está procesándola”.

AGENCIA REFORMA


Publicado en el diario La Crónica el 15 de octubre de 2008. Obtenido en esa fecha de: http://www.lacronica.com/edicionimpresa/Hoy/General/595984.asp