jueves, 8 de enero de 2009

Mito: función y significado



Los mitos son relatos o tradiciones que intentan explicar el lugar del hombre en el universo, la naturaleza de la sociedad, la relación entre el individuo y el universo que percibe y el significado de los acontecimientos de la naturaleza.


Mito, ciencia y religión

Los mitos se dan en todas las partes y todos los pueblos del mundo y, a pesar de su asombrosa variedad, compartan ciertas características. Estas similitudes son debidas a que los hombres se encuentran en todos los sitios ante los mismos problemas básicos y se plantean las mismas preguntas. Quieren saber por qué son lo que son, por qué la naturaleza se comporta como lo hace y cómo están relacionados las causas y los efectos.

Es propio del ser humano buscar causas y significados a todo cuanto aparece ante él. Aunque la ciencia ha contestado ya a muchas preguntas acerca del "cómo", los "porqué" la relación del hombre con el cosmos, la naturaleza de la fuerza vital en su interior continúan irresolutos e irresolubles.

Mitos y religiones tienen en común el que ambos brindan a la vez explicaciones y causas: tanto el "cómo" como el "porqué" del universo. Sin embargo, en contraste con la mayor parte de las religiones, la mayoría de los mitos no pretenden ser una guía directa. Contienen una moral implícita, pero su fin principal no es imponerla. Son simplemente historias que se proponen explicar los aspectos no cuantificables de la existencia y que tratan a la vez de las vivencias humanas habituales y de lo sobrenatural.

Desde el punto de vista de la mitología, el mundo que percibimos directamente no es el único mundo existente.

El fenómeno del nacimiento puede entenderse como un proceso físico, pero esto no excluye que se le considere también como un acontecimiento sobrenatural (como, por ejemplo, una reencarnación). De hecho, la mayoría de la gente admitirá, si es sincera, que perciben la vida en dos niveles distintos: el científico y el mitológico. Pero en nuestra sociedad cada vez más ilustrada y más dominada por la ciencia, nuestra conciencia mitológica aflora solamente en situaciones extremas: cuando la estructura racional de la sociedad se desploma.


Procesos mentales que subyacen al mito

El pensamiento lógico gradual que se requiere para la adquisición del conocimiento científico es lento y laborioso. Es mucho más fácil alcanzar conclusiones mediante comparaciones y analogías cuyas palabras clave son "tal como... así también".

Los mitos explican los misterios de la naturaleza, por ejemplo, estableciendo paralelos entre cosas simples y conocidas y otras que son más difíciles de comprender.

El fuego tiene algo en común con el Sol, la fuente de calor y energía; el oro es resplandeciente y por su color se parece al Sol. No se oxida en la intemperie y, por tanto, sugiere inmortalidad. Así, a partir de las características físicas comunes, se establecen equivalencias simbólicas y una cosa asume las cualidades de otra.

Así como el huevo da origen a la vida, así también el mundo se originó de un huevo. Las montañas a menudo son inaccesibles e inspiran respeto, igual que los seres a quienes el hombre atribuye un poder superior. Por tanto, la morada de los dioses puede ser una montaña como el Olimpo lo es para los dioses griegos.

El trueno y el relámpago dan miedo, igual que los accesos de ira; de ahí que un hombre muerto por un relámpago tenga que haber ofendido a Zeus, el rey del Olimpo.

Otras veces el paralelismo se establece sobre otra característica: debido a que el trueno da paso a la lluvia, en los lugares donde llueve poco el trueno simboliza la fertilidad. Ríos, árboles y animales tienen características expresables en forma de cualidades humanas como astucia y fertilidad, destrucción y coraje.


La necesidad de los mitos

Pero los mitos no explican solamente por qué el hombre y el mundo en el que vive son como él los percibe. Este concepto de la mitología sería inadecuado.

Una de las más especificas características humanas es la de crear imágenes. Narrar mitos llega a ser una necesidad vital no sólo para aplacar o propiciar los poderes sobrehumanos, sino también para estimular las mismas dotes creativas y espirituales que llevaron al hombre a inventar sus mitos.

Si no hay una significación y una finalidad más allá de la satisfacción de las necesidades físicas cotidianas, ni el hombre ni la cultura pueden desarrollarse.

Por eso mismo, el hombre necesita comprender el sentido de sus derrotas y victorias, del nacimiento y la muerte, para evitar la desesperación que pueden acarrear los avatares de la fortuna y la complejidad de la vida. De ahí que haya mitos para responder a casi todas las cuestiones: hay mitos de origen o creación, de fertilidad de heroísmo, de resurrección, etc.

Los mitos son intemporales y perpetuos, pues la necesidad del hombre de vivir en armonía con su naturaleza mediante unas directrices es hoy tan grande como lo ha sido siempre. Los mitos conectan las “realidades" externas con las esperanzas, deseos y miedos de nuestros sueños. Dan apoyo y seguridad al hombre. En los mitos puede encontrar un ámbito lúdico dentro de un mundo que, sin ellos, sería aterrador, insoportable, aburrido o frustrante.

Obtenido de: http://www.profesorenlinea.cl/swf/links/frame_top.php?dest=http%3A//www.profesorenlinea.cl/castellano/MitoyLeyenda.htm el 8 de enero de 2009.